jueves, 27 de abril de 2023

Esther López: “La ley de amnistía y el consenso de la judicatura y del bipartidismo han convertido lo que sucedió en la Dictadura en el crimen perfecto”

Esther López: “La ley de amnistía y el consenso de la judicatura y del bipartidismo han convertido lo que sucedió en la Dictadura en el crimen perfecto”


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 26 ABRIL, 2023, 07:00

Ella es profesora, escritora y coordinadora del Aula Didáctica de Memoria Democrática. Acaba de publicar su primera novela, 'Cuando ya no quede nadie', en la que trata la falta de reparación y de justicia con las víctimas de la Dictadura y de lo poco que se habla de la tremenda violencia política en aquellos momentos.

Esther López Barceló | Foto: Eva Máñez.

El buen currículum, aconsejan los que saben, ha de entrar, como máximo, en dos páginas. En el caso de Esther López Barceló sería realmente complicado. Polifacética hasta el extremo, en la actualidad es profesora de Historia, escritora y coordinadora del Aula Didáctica de Memoria Democrática.

Antes, entre 2011 y 2015, fue diputada por Esquerra Unida en las Cortes Valencianas. Posteriormente, ejerció como directora del gabinete del concejal del Ayuntamiento de Madrid, Carlos Sánchez Mato (Izquierda Unida), durante el mandato de Manuela Carmena.

Es experta en memoria histórica. Participó en la primera exhumación de fosas comunes dentro del cementerio en Almansa en 2004 y escribió el libro 'Testimonio de la Memoria' (editado por la Asociación Guerra, Exilio y Memoria Histórica del País Valenciano, de la que es cofundadora).

Junto al guerrillero antifranquista Francisco Martínez López, “Quico”, organizó las primeras jornadas de recuperación de la memoria histórica en el antiguo Campo de concentración de Albatera (Alicante).

Colabora con medios como Valencia Plaza, elDiario.es, Público, CTXT, Adiós Cultural o La Marea. Y aún le sobra tiempo para escribir su primera novela, 'Cuando ya no quede nadie', que se lanzó el 12 de enero de 2023. Es la historia de Ofelia, quien, tras el fallecimiento de su padre, regresa a su ciudad natal donde descubrirá un pasado familiar que desconocía.

Esta historia, asegura, habla “sobre los silencios que han cimentado nuestra democracia y las miles de fosas comunes que permanecen esperando la reparación necesaria”. Una ficción que bebe de la realidad de un Estado que, a pesar de haber sacado de sus tumbas a Franco y José Antonio Primo de Rivera, está muy lejos de cerrar sus heridas y tiene una colosal y sangrante deuda con las víctimas del franquismo.

Es una historia inventada con personajes reales, de hecho, comenta la autora, las figuras de Pilar y Gabriel (lean el libro para descubrirlas) son un homenaje a su abuelo y a su abuela.

De su última creación y de muchas más cosas ha hablado con AraInfo.

¿Cree que lo que le sucede a Ofelia, descubrir muchos años después un pasado que desconocía, es algo que le pasa o lo puede pasar a mucha gente en España?

El silencio ha permanecido en muchísimas familias como un mecanismo de supervivencia. Los nietos y nietas que han sido educados en democracia ven que hay lagunas en la historia familiar y preguntan. Es una situación complicada para los hijos y las hijas que han vivido en ese silencio, y eso es lo que le ocurre a Ofelia. Ella desconocía que había una parte de la historia de sus padres que estaba atravesada por la violencia política de la Dictadura.

Y se entera de una forma completamente azarosa, cuando en el funeral de su padre, un personaje enigmático y completamente desconocido para ella, le dice que es una persona que prácticamente le debe la vida a su padre. Le cuenta una historia que no le cuadra nada a Ofelia con el esquema familiar que se había hecho. Durante una semana hará un viaje, en el espacio y en el tiempo, en el que descubrirá, no sólo que sus padres fueron víctimas de la Dictadura, sino que hay muchísimas más víctimas que hoy siguen exigiendo justicia y reparación. Para ella será una especie de epifanía. Se va a dar cuenta de que el país en el que habita, que es una democracia estable, no se garantizan los derechos humanos de las víctimas de la Dictadura.

¿Piensa que su novela le será útil a personas en una situación similar a la de Ofelia?

Me he encontrado mucha gente que se siente representada. Se han puesto a investigar y han visto que toda su familia fue víctima. Únicamente les habían dicho que a su abuelo lo mataron después de la Guerra, pero nada más. Hay un momento en el que ni siquiera te paras a desentrañar el significado que hay detrás de esa frase. Esto también lo comento en la novela: las frases huecas que han cimentado tantos relatos de familiares en nuestro país.

¿Por qué sucede eso, por qué se habla tan poco?

Es un mecanismo de supervivencia. En democracia hemos vivido más de 40 años de impunidad franquista. La gente que ha vivido inmersa en ese trauma, que nadie ha reparado, ve que en democracia tampoco sus anhelos de justica serán correspondidos.

Almudena Grandes ha escrito algunas de las mejores novelas sobre la Guerra Civil española, elaborando una ficción sobre hechos reales, ¿qué hay de eso en su novela?

Soy activista de la memoria desde los 19 años. El tiempo de experiencia e investigación ha sido el de toda mi vida adulta. Este libro me ha llevado a canalizar todas esas historias que tenía ganas de plasmar y difundir de una forma más efectiva que dando charlas o como diputada. Creo que a través de la literatura se llega mucho más lejos.

Portada del libro de Esther López.


La protagonista de su novela es una mujer, ¿qué queda en la sociedad actual de esa mujer ama de casa y esposa que trató de crear el franquismo?

El patriarcado es un sistema que nos sigue dominando. Lo que quería hacer con esta novela era reflejar esa épica de las vencidas. Mujeres que eran unas muertas de hambre, pero que fueron las que sacaron adelante a la mayor parte de las familias. Yo le debo a mi abuela el cuidado perpetuo de su marido, de su hijo y de toda su familia.

En este libro, Pilar se tiene que enfrentar a una situación insalvable: han condenado a muerte a su marido. Y sus únicas armas son la plancha y la aguja de coser. Quería mostrar que hay épica en la vida de estas mujeres, que la épica no está sólo en el campo de batalla.

También en la Transición, cuando recuperamos las narrativas de los héroes de la oposición al franquismo, se recuperó las de ellos, pero las mujeres volvieron a ser invisibilizadas.

Es una falacia eso de que hay muchos libros y películas sobre la Dictadura y la Guerra Civil, por estadística y por contendido, es mentira. Y es mentira también que nos cuenten la verdad. No hay una obra contundente y compleja sobre la Dictadura.

Por ejemplo, sobre el Patronato de Protección a la Mujer se ha investigado muy poco. Era un sistema parapolicial, en donde cualquier orden religiosa podía tener a mujeres encerradas, que no habían cometido ningún delito, únicamente porque consideraban que tenían un comportamiento que no era acorde con el nacionalcatolicismo.

Si preguntas a la puerta de un instituto, muchos chicos y chicas no saben quién fue Franco. ¿Se explica mal la historia en este país?

Creo que esa es una generalización que no se corresponde con la realidad. Eso pasaba en mi generación, porque no se daba historia contemporánea. Pero ahora, por ejemplo, aquí en Valencia, existen muchos impulsos a la memoria democrática.

Creo que ya no pasa lo de no saber quién era Franco, pero sí que no llegan a saber hasta dónde llegó la violencia política en la Dictadura. Los currículums de las asignaturas ponen mucho el foco en el siglo XIX y menos en el XX.

La cuestión principal es que, en España, a diferencia de en Francia o Alemania, no ha habido una ruptura ni ideológica ni cultural con la Dictadura. Las víctimas no fueron reconocidas hasta la Ley de Memoria Democrática. No todos los partidos consideran que las víctimas de la guerra sean nuestras víctimas.

A Bildu se le ha exigido que condene a ETA. Y lo ha hecho en numerosas ocasiones. ¿Por qué no se le pide a Vox que condene el franquismo?

En muchos casos, eso se hace con las declaraciones institucionales, y no salen adelante porque hace falta unanimidad y los partidos conservadores (también el Partido Popular) no quieren. El PP ha defendido, en esencia, lo mismo que ahora defiende Vox más directamente. La esencia de ese filofranquismo ya estaba en el PP.

¿Lo está haciendo bien el Gobierno de español actual en memoria histórica?

Hay que aplaudir la Ley de Memoria Democrática, que supuso un avance muy rotundo respecto a la ley de 2007 de Zapatero. Aquella puso el peso de la responsabilidad en las asociaciones de familias y no en el Estado, en cuanto a la obligación de reparar.

Pero no se ha llegado todo lo lejos que debería, se sigue manteniendo la impunidad del franquismo. Con esta ley no se va a poder tener nunca una película como Argentina 1985, pero representando la justicia de nuestro país. No se va a acabar nunca con esa falta de predisposición de la judicatura para juzgar los crímenes del franquismo, porque se ampararán en la ley de amnistía, una ley preconstitucional.

La ley de amnistía y el consenso de la judicatura y del bipartidismo han convertido lo que sucedió en la Dictadura en el crimen perfecto. Nadie se ha hecho responsable.

Un apunte de actualidad para terminar, a colación de su faceta como política, ¿cómo ve la situación a la izquierda del PSOE?

Apelo a la unidad y estoy convencida de que no puede haber otra cosa.

 



domingo, 16 de abril de 2023

Presentación del libro en Zaragoza

 Quico participará en la presentación de su libro "Caminos de resistencia" en el Antiguo Salón de Plenos DPZ el jueves 20 de abril de 2023 a las 19h00.




Presentación del libro en SanSe

Quico participará en la presentación de su libro "Caminos de resistencia" en el Centro Cultural Blas de Otero de San Sebastián de los Reyes el miércoles 19 de abril de 2023 a las 19h00.




miércoles, 1 de febrero de 2023

Guerrilleros víctimas del franquismo... y de los estalinistas

Guerrilleros víctimas del franquismo... y de los estalinistas

El historiador Jordi Bigues cuenta la historia de los guerrilleros ejecutados por orden de los dirigentes estalinistas del Partido Comunista de España, mayoritariamente colgados de la horca en las montañas del interior de la Comunidad Valenciana, en el sur de Aragón y en la Serranía de Cuenca . En ese enlace encontrarán la lista completa de sus nombres, que hasta ahora no habían sido revelados.

Por Jordi Bigues

Publicado el 30 de enero de 2023

Nº. 2016


Desde finales de 1944 hasta mediados de 1952, varios núcleos de guerrilleros resistieron los embates de la Guardia Civil en las montañas. Los guerrilleros estaban encuadrados en la Agrupación Guerrillera de Levante (AGL), primero, y, a partir de octubre de 1948, extienden su actividad al sur de Cataluña y algunas comarcas de Aragón, pasando a denominarse AGLA y abriendo el llamado 23º Sector, que se sumó al 5º, al 11º y al 17º Sector.

Fue una decisión del Buró Político del PCE. Santiago Carrillo Solares dirigió y financió al AGLA como organización propia del PCE y el PSUC con el apoyo de republicanos, socialistas y anarquistas. A estos hay que sumar algunos disidentes del PCE que no aceptaron los dictados estalinistas y plantaron cara o marcharse de la guerrilla.

“La Agrupación Guerrillera del Levante (AGL) fue el contingente guerrillero más numeroso, efectivo y disciplinado de todo el territorio del Estado español bajo el franquismo”, concluye el historiador Josep Sánchez Cervelló en el libro Maquis: el puño que golpeó el franquismo . Fue una guerrilla rural, una de las 14 agrupaciones del territorio del Estado español que extendió su actividad por el sur de Aragón, las comarcas serranas de Cuenca, las comarcas centrales y del norte del País Valenciano y la región de el Ebro.

Muchos de los que subían a la montaña, sin preparación ni entrenamiento, al cabo de un tiempo querían abandonar y buscar refugio donde estuviera, al no ver ningún futuro en la lucha armada para acabar con el franquismo y las condiciones de vida extremas y aisladas. Otros guerrilleros mostraban sus diferencias sin pensar en que podrían ser ejecutados si las expresaban. Los disidentes eran calificados de delatores , derrotistas , desertores , espías , fraccionalistas , liquidacionistas , traidores o de formar parte de presuntas desviaciones del estalinismo: trotskistas (seguidores de León Trotsky), titistas (seguidores de Josep BrozTito ), comoreristas (seguidores de Joan Comorera, del PSUC), monzonistas (seguidores de Jesús Monzón, dirigente expulsado del PCE), quiñonistas (seguidores de Heriberto Quiñones, un dirigente del PCE arrinconado y fusilado por el franquismo) y un largo catálogo de descalificaciones y herejías tipificadas.

“En aquellos momentos no había que dar esas órdenes; quien se enfrentaba con el partido, residiendo en España, era tratado por la organización como un peligro. Ya he explicado que la dureza de la lucha no dejaba márgenes”. Así justifica Santiago Carrillo la ejecución de guerrilleros por parte de sus compañeros y bajo sus órdenes, del Comité Regional del PCE, la dirección del PSUC y el PCE.

“El enemigo ha recurrido a métodos más refinados, entre otros, al de la provocación solapada enviando sus agentes al monte. Y hay que decir que éste ha sido el medio que le ha dado ciertos resultados. ¡Con razón dice el camarada Stalin que para ganar una batalla es necesario todo un ejército; ¡para perderla basta con que se infiltre un traidor en el estado mayor!”

Carrillo era el máximo dirigente de la actividad guerrillera desde el exterior y tomaba las decisiones que consideraba convenientes con un pequeño grupo de colaboradores a dedicación total que controlaban la formación en una escuela guerrillera cerca de Toulouse, los pasos fronterizos, el financiación de la guerrilla, los depósitos de armas y el tráfico hasta Toulouse y Perpiñán.


En busca de apoyo internacional

En febrero de 1948 Santiago Carrillo, acompañado de Enrique Lister Forján, se entrevistó en Belgrado con Josip Broz, Tito , el jefe de estado yugoslavo y presidente de la Liga de los Comunistas de Yugoslavia. En aquellos momentos, el gobierno de Tito apoyaba a la guerrilla promovida por el Partido Comunista Griego (KKE).

Se trataba de conseguir el apoyo de Tito para una operación muy especial: el lanzamiento con paracaídas de los que debían realizarse con la dirección del AGLA. Los escogidos eran Artemio Precioso Ugarte y Manuel Tagüeña Lacorte, y otros que nunca fueron informados de los motivos por los que estaban concentrados en Belgrado. Los dos primeros habían sido destacados militares del PCE en el Ejército Popular de la República (EPR) y asistieron a la Academia Frunze de Moscú, donde alcanzaron posiciones de nivel.

La inexistencia de aviones yugoslavos capaces de realizar un vuelo de ida y vuelta desde la costa adriática hasta el Maestrat impidió que el proyecto tuviera lugar. Tito, en su reunión con Carrillo y Líster, les preguntó si Stalin estaba al caso de sus intenciones. Carrillo y Líster desconocían las tensiones escondidas entre ambos dirigentes, que sólo se hicieron públicas el 28 de junio, meses después de la entrevista.

Se sabe, siempre según Carrillo, que Tito les había entregado 30.000 dólares en efectivo. Al día siguiente de la entrevista de Dolores Ibárruri y Carrillo con Stalin, en agosto de 1948, los soviéticos les dieron la extraordinaria cantidad (para la época) de un millón de dólares. Era una forma de decirle, Stalin a Carrillo, que sabía que Tito le había dado dinero, lo que podía comportar la excomunión del dirigente máximo efectivo del PCE, que todavía no era secretario general. Por este motivo, de la entrevista con Tito nunca más se volvió a hablar hasta que Carrillo la contó en una entrevista con Regis Debray y Max Gallo en 1974.

La entrevista con Stalin tuvo lugar en octubre de 1948. Queda el relato de dos de las tres personas que estuvieron presentes por parte del PCE: Santiago Carrillo y Dolores Ibárruri. La tercera era Francisco Antón Sanz, pareja de La Pasionaria . En 1936 Stalin se había dirigido a Francisco Largo Caballero, presidente del primer gobierno republicano después de la insurrección militar, para formar grupos de combate en la retaguardia franquista. Doce años después proponía la disolución de las guerrillas.


La lucha armada del AGLA

El período inicial de la actividad guerrillera en la Comunidad Valenciana comenzó a finales de 1944, tras el intento de invasión del Vall d'Aran. En 1946 se constituye la Agrupación Guerrillera de Levante. La primera vez que se utilizó esta denominación fue en junio de ese año. El 8 de agosto de 1946 la Agrupación Guerrillera quedó organizada en una reunión celebrada en el campamento de las cuevas del Regajo, en Camarena de la Sierra, en la comarca aragonesa de Gúdar-Javalambre.

La lucha armada del AGL y el AGLA incluyó los atracos (oficinas bancarias, empresas y administraciones), la colocación de explosivos contra la circulación de trenes y centrales de distribución eléctrica (torres y transformadores), los cortes y el control de carreteras, la ocupación de pequeñas poblaciones, los secuestros de autoridades y familiares, las ejecuciones de falangistas, alcaldes, confidentes y caciques locales y los enfrentamientos armados con patrullas de la Guardia Civil o ataques a sus puestos destacados y cuarteles. Nadie ha hecho ninguna relación de las víctimas mortales del AGLA.

La Guardia Civil calificaba a los guerrilleros de bandoleros y popularmente eran conocidos como maquis por la importación del nombre popular de los guerrilleros urbanos y rurales del territorio del Estado francés en época de la ocupación alemana. El 22 de mayo de 1945 una orden del Estado Mayor de la Guardia Civil prohibía el uso de términos como huídos , rebeldes o maquis .

Los guerrilleros del AGL primero y el AGLA después disponían de bases, madrigueras y escondrijos llamados campamentos . Hay identificados un total de 67, que fueron ocupados por la Guardia Civil. Durante el día, los guerrilleros estaban al acecho de quien podría acercarse, estudiaban y preparaban las acciones armadas y ejecutaban las que debían hacerse de día. Los desplazamientos se hacían de noche.

El apoyo difuso de la población rural se fue diluyendo, especialmente por la presencia de contrapartidas, por el control y la detención directa y por la obligación de pasar la noche en los pueblos. Cada día, por la mañana, los trabajadores del campo debían ir al cuartel oa la puesta de la Guardia Civil a recoger las llaves de las respectivas fincas con la comida estricta del día.

El historiador Josep Sánchez Cervelló incluye una lista de 1.472 detenidos bajo la acusación de ser enlaces y establecer puntos de apoyo a la actividad guerrillera, con los nombres y apellidos, fecha de detención y municipio. Se considera que representan a una cuarta parte de los realmente detenidos, muchos de ellos torturados o asesinados por la Guardia Civil, la Brigada Político Social, la Policía Armada, la Falange Española Tradicionalista de las JONS, el somatén, autoridades locales, otros grupos armados paramilitares y mandos del ejército.


Acciones armadas destacadas

Domingo 7 de julio de 1946. Un tren de mercancías, con seis unidades y un vagón pagador en la cola, fue asaltado en Caudé, última parada antes de Teruel, a unos 17 km de esta ciudad. Tras desarmar a una pareja de la Guardia Civil, una docena de guerrilleros consiguieron 665.263,10 pesetas, equivalente, más o menos, a unos 4.000 euros actuales.

Domingo 26 de enero de 1947. Una treintena de guerrilleros del 11º Sector atacó el cuartel de la Guardia Civil de la Losa del Obispo, en la comarca de Serranos, donde había cuatro guardias. La mujer del cabo y su hijo de corta edad murieron. Los guerrilleros registraron viviendas y tirotearon a los clientes de un bar de la calle Cervantes, matando a seis clientes e hiriendo de bala a otros 10.

Jueves 31 de julio de 1947. El general Manuel Pizarro Cenjor se instaló en Teruel y consideró el espacio de acción guerrillera como zona de guerra, dirigiendo la represión contra la población civil rural incluida.  

Lunes 29 de septiembre de 1947. Los guerrilleros asaltaron el cuartel de la Guardia Civil de Gúdar, en Teruel, y mataron a ocho vecinos, tres de los cuales eran niños de siete, 10 y 13 años. Como escarmiento, la Guardia Civil detuvo y ejecutó, en dos grupos, a un total de 22 vecinos, en tres grupos: 11 vecinos de Gúdar mismo, cinco de la Aliaga y seis de Montoro, en la comarca aragonesa de Gúdar-Javalambre , presuntos colaboradores de la guerrilla, el 2 de octubre de 1947.

Martes 11 de noviembre de 1947. La Guardia Civil ejecutó a ocho personas en la llamada masacre o saca de Mont-roig, en el Matarraña, detenidas en la cárcel de Alcañiz, en Teruel, acusadas de colaborar con la guerrilla.

Lunes 7 de noviembre de 1949 , la Guardia Civil asalta el campamento guerrillero de Cerro Moreno, en el término municipal de Santa Cruz de Moya (Serranía de Cuenca). Entre los 12 guerrilleros abatidos se encuentra el nuevo jefe del AGLA, Andrés , y su estado mayor.

El asalto de noviembre de 1949 marcó un antes y un después para la guerrilla, ya que, además de las bajas, la Guardia Civil se apoderó de mucho dinero, armas a raudales, la multicopista con la que imprimían la publicación central del PCE Mundo obrero , una emisora ​​de radio y mucha documentación. “La confusión hizo tomada en quienes habían escapado a dicho asalto y todos recelaban mutuamente entre ellos”, deja escrito un informe del Servicio de Información de la Guardia Civil (SIGC).

"A consecuencia del asalto, el PCE decidió desmontar la guerrilla", declarará Josep Gros Camisó en su libro Abriendo camino: Relatos de un guerrillero comunista español , publicado a principios de los años setenta. Sin embargo, en una entrevista en Madrid del 18 de marzo de 1998, reconoció que, a pesar del bajón de la potencia guerrillera, en una reunión de la dirección del PCE celebrada el 20 de junio de 1950, Carrillo logró seguir adelante con el actividad guerrillera dando un giro radical a sus propuestas del año anterior.


Las víctimas del combate armado

Las actividades del AGLA supusieron la muerte de 193 guerrilleros identificados. Hay que sumar un total de otros 65 guerrilleros, detenidos por la Guardia Civil y la Brigada Político Social, víctimas de la represión. De éstos, una quincena fueron ejecutados por la Guardia Civil en el momento de la detención, 12 después de los interrogatorios y los 18 restantes procesados, encarcelados, juzgados y condenados a pena de muerte. Cinco guerrilleros fueron ejecutados por una sentencia de muerte en juicios militares. Un total de 135 personas identificadas, no guerrilleros, fueron víctimas mortales de la ley de fugas por parte de la Guardia Civil y otras fuerzas represivas. Además, hay que añadir los 22 asesinatos por la Guardia Civil en Gúdar.

Otras víctimas mortales de la Guardia Civil y los cuerpos represivos lo fueron en distintas circunstancias: siete víctimas mortales torturadas, siete fallecieron en prisión y otras ocho abatidas por el cuerpo armado en diferentes situaciones. Otras seis identificadas como víctimas de suicidio, siete perseguidos muertos ahogados y un número de desaparecidos y fugitivo identificados. La suma total de civiles asesinados por la Guardia Civil, un total de 192, es similar a la de guerrilleros abatidos en combate.

Por otra parte, las víctimas sufridas por la Guardia Civil, generalmente fallecidas en combate, son 23 guardias, tres cabos de primer grado, un brigada, un sargento, un teniente y un comandante. Además, un teniente y un guardia segundo fallecidos por accidente, y un guardia segundo por suicidio. En total, 33 agentes.

La lucha armada fue directamente responsable de estas muertes de la Guardia Civil, así como de siete muertes (identificados) durante atracos. El total de civiles asesinados y ejecutados por la guerrilla (identificados) son 52. Uno más murió víctima mortal de la explosión de un artefacto. Además, parte de un total de 60 identificados ejecutados, pero de autoría desconocida, son responsabilidad de la lucha armada.

Siguiendo la suma, un total de nueve alcaldes fueron ejecutados por los guerrilleros, más un teniente de alcalde, un concejal, dos secretarios municipales, un juez de paz, un ex alcalde de Gúdar y la esposa de un alcalde. También fueron ejecutados por los guerrilleros nueve guardas de fincas y municipales, así como la mujer de un guarda. Los profesionales ejecutados por la guerrilla incluyen a dos médicos, un abogado, un interventor ferroviario, tres ferroviarios y dos fiscales de tasas. A todos estos civiles hay que añadir a los ocho vecinos de Gúdar fusilados por la guerrilla.

Los historiadores han identificado a un total de 134 guerrilleros que abandonaron las unidades donde estaban encuadrados para buscar refugio con sus familias y entornos, y marcharse al territorio del Estado francés. La dirección guerrillera los consideró desertores . Algunos historiadores han llegado a mencionar a 143 y otros se han quedado en un total de 127. En todo caso, las extremas condiciones de vida eran tan determinantes para el abandono como la consolidación del franquismo y el alejamiento de la ilusión de que Franco sería derrotado. Estos datos están extraídos de la obra del historiador Salvador Fernández Cava, donde se encuentra la identificación de los enlaces detenidos y la relación de víctimas mortales de 1945 y 1956.

El 2 de julio de 1952, años después de tomar la decisión de abandonar la lucha armada, 27 guerrilleros fueron evacuados finalmente del AGLA desde Nogueroles, en la comarca aragonesa de Gúdar-Javalambre. Llegaron al territorio del Estado francés en los primeros días de agosto de 1952. Una cuarentena de guerrilleros se quedaron abandonados a su suerte hasta que fueron liquidados totalmente.

El 23 de octubre de 1948, es decir, casi cuatro años antes de la evacuación del AGLA, se habían evacuado a los guerrilleros socialistas de Asturias. La operación se saldó con éxito total y un gran despliegue propagandístico por parte de la facción de Indalecio Prieto del PSOE. 31 guerrilleros fueron recogidos en la costa oriental de Asturias y pudieron desembarcar en San Juan Lohitzune, en Iparralde.

A diferencia del caso de Asturias, la evacuación de los guerrilleros del AGLA no supuso ningún tipo de celebración. Puede justificarse por el hecho de que el PSUC y el PCE eran organizaciones ilegales en el territorio del Estado francés, desde el otoño de 1950, pero en todo caso ni se quería dar voz a los guerrilleros ni era conveniente confesar el fracaso final de el AGLA.


Francisco Martínez-López, Quico / David Correoso


Pedir perdón

En 2016, el exguerrillero Francisco Martínez-López, El Quico , pidió, mediante una carta abierta, que la dirección del PCE “reconociera públicamente los repugnantes métodos que utilizó durante los años de la guerrilla antifranquista y que rehabilitara a los que sufrieron estos comportamientos, y particularmente a las víctimas de las ejecuciones sumarias impuestas por la dirección del partido”.

“Trataban de imponernos, con la máxima violencia, una cultura militarista totalmente contraria a la cultura de resistencia que nos unía, desde 1936, a los campesinos, a los mineros, vecinos, familiares y amigos que formaban una red de apoyo de nuestro movimiento de guerrillas”.

Francisco Martínez-López, El Quico , nació en El Bierzo el 1 de octubre de 1925, hace 97 años. Se incorporó a la lucha armada guerrillera en el País Leonés y Galicia en 1947. Tres años después, se marchó al exilio, donde militó al PCE en el territorio del Estado francés. "Inicialmente, me pusieron en cuarentena durante cuatro años, ya que la dirección puso objeciones a admitir militantes procedentes del interior". Después se incorporó a la acción política trabajando con el Comité Central y la organización de Francia del PCE. En 1977 decidió centrarse en la reivindicación de la memoria de la resistencia armada a la dictadura de Franco. En los últimos 27 años ha vivido en Campello, en la comarca del Alacantí.

En 2009, Quico descubre, junto con el hijo del guerrillero Víctor García García, Brasileño , que este último no había sido una víctima mortal del franquismo, como hasta entonces se consideraba, sino que había sido asesinado por orden del Comité Central del PCE. “En enero de 1948, un comisario político escribió un informe dirigido al Comité Central, en el que se puede leer '¡Ya hemos cazado a este perro!'” El guerrillero ejecutado era acusado de monzonismo , supuesta desviación de los seguidores de Jesús Monzón Reparaz, que había sido apartado de la dirección del PCE por Santiago Carrillo.

“He estado 64 años esperando a que mi partido condene estas ejecuciones inaceptables, absolutamente injustas, contrarias del todo a los valores que pretende defender, que dañan la dignidad de tantos compañeros y compañeras que dieron la vida en la lucha contra la dictadura franquista, que dañaron también la dignidad de quienes sobrevivimos intentando mantener esa ética democrática que nunca abandonamos a lo largo de nuestra vida”. Ahora ya han pasado setenta años y Francisco Martínez no ha recibido respuesta a la petición realizada en el partido del que aún forma parte.

“Durante mucho tiempo he callado públicamente porque las sospechas no son pruebas. Ahora las pruebas existen. También he guardado silencio pensando que, en ese momento, la lucha contra la dictadura era la prioridad absoluta y porque, en ese contexto, me preocupaba el riesgo de que mis declaraciones pudieran ser instrumentalizadas para debilitar esta lucha”. Añade, también, que “he denunciado públicamente las depuraciones de compañeros de las que fui testigo en la guerrilla en el libro Guerrillero contra Franco ” . Estoy esperando a que lo haga también el PCPV y el PCE, mi partido de siempre”.

Santiago Carrillo, autor del Resumen de la carta del Comité Central con los Camaradas de Levante , celebrada en junio de 1952, se sincera y deja escrito: “También nosotros hemos cometido errores [se refiere al equipo del interior que representa el Comité Central del PCE]. Hemos dado demasiada importancia a la lucha guerrillera, hemos distraído demasiadas energías en ella. Hemos ido con retrasos en los cambios. ¿Qué ha pasado en Levante? Cuando la lucha guerrillera tuvo más apogeo, penetraron en la Agrupación elementos aventureros, desclasados, que, ostentando el título de comunistas, alcanzaron la dirección y se mantuvieron en ella, recurriendo a todos los procedimientos.”



https://www.eltemps.cat/article/21104/guerrillers-victimes-del-franquisme-i-dels-estalinistes?id_butlleti_enviar=289&utm_source=butlleti_article&utm_medium=butlleti&utm_campaign=guerrillers-victimes-del-franquisme-i-dels-estalinistes


martes, 13 de diciembre de 2022

Ochenta años del primer aliento de la guerrilla en Ferradillo

Ochenta años del primer aliento de la guerrilla en Ferradillo


Sputnik Labrego ‘resucita’ con unas jornadas en Carucedo el mítico congreso que en 1942 creó la Federación de Guerrillas de León-Galicia



 

 Una de las imágenes que se tomaron del Congreso en abril de 1942 en Ferradillo. SPUTNIK LABREGO


https://www.diariodeleon.es/articulo/bierzo/ochenta-anos-primer-aliento-guerrilla-ferradillo/202212110333332284231.html

Diario de León, 11 diciembre 2022

Carlos Fidalgo
 

Se reunieron en las laderas de Ferradillo, un día, quizá dos, del mes de abril de 1942. Venían de la Ciudad de la Selva, el refugio de huidos en los montes gallegos de Casaio, de Los Ancares, de la sierra de Courel, de La Cabrera, del Bierzo.

Allí estaba el legendario Manuel Girón, junto a Marcelino Fernández, El Gafas, César Ríos, Abel Ares, de Toral de los Vados, no menos legendarios, y así hasta sumar 24 guerrilleros antifranquistas, convocados en un lugar recóndito del Bierzo para organizar la lucha armada, y ante todo la supervivencia, de quienes no se resignaban a perder la guerra frente al régimen de Franco.

Ochenta años después, y no lejos del lugar donde tuvo lugar aquel encuentro al aire libre del que quedaron al menos dos fotografías borrosas, la Casa del Parque de Las Médulas en Carucedo acoge este fin de semana unas jornadas sobre la Federación de Guerrillas León-Galicia organizadas por el grupo de investigación Sputnik Labrego y Edicións Positivas con la colaboración del Ayuntamiento de Carucedo.

Aunque el primer aliento de la Federación como organización de resistencia —en un momento en que las esperanzas de los guerrilleros pasaban por el triunfo de los aliados en la Segunda Guerra Mundial— nació en aquellos días de abril de 1942 en Ferradillo, el germen de la agrupación lo habían puesto un año antes en la Ciudad de la Selva los huidos que habían instalado sus campamentos en la zona orensana de Casaio, cuenta el responsable de las jornadas que recuerdan la efeméride, el historiador de Sputnik Labrego Alejandro Rodríguez. «Era una cuestión, sobre todo de subsistencia, de organizar la logística para resistir», relata Rodríguez, uno de los ponentes este sábado en la primera de las dos sesiones de las jornadas.


Otra de las imágenes que se tomaron del Congreso en abril de 1942 en Ferradillo. SPUTNIK LABREGO


Y la clave para resistir y confiar en que los aliados le dieran la vuelta a la guerra mundial y también invadieran España para desalojar a Franco, estaba en «la unidad y la disciplina», añade Rodríguez. La mezcla de anarquistas, comunistas, socialistas y luchadores y huidos sin filiación política hacía necesaria una estrategia conjunta. Pura cuestión de supervivencia, insiste el historiador.

Rodríguez tiene contabilizadas medio millar de acciones en las que intervino la guerrilla antifranquista de la Federación de León y Galicia entre 1941 y 1947, los años de mayor actividad. Y eso incluye desde sabotajes esporádicos, asaltos para procurarse alimentos y tiroteos en emboscadas de las fuerzas del régimen, sobre todo, a «asesinatos» de colaboradores de la dictadura.

La «unidad y disciplina» de la Federación de Guerrillas se rompió pronto. Acabada la Segunda Guerra Mundial y con los aliados enfrentados entre ellos en los albores de la Guerra Fría, la invasión de la España de Franco nunca estuvo sobre la mesa. Los comunistas abandonaron en 1946 una agrupación que ya había quedado muy tocada cuando el año anterior tres guerrilleros y dos enlaces habían sido abatidos en una emboscada en Columbrianos, a las afueras de Ponferrada. «Desde ese momento cae la red de enlaces, con 135 personas», narra Alejandro Rodríguez. Girón, abatido tras una traición en las Puentes de Malpaso en 1951 fue el último gran líder guerrillero que operó en el Bierzo. Había comenzado la desbandada hacia el exilio, asumida la derrota, y para 1953 la actividad de los grupos armados, tratados como bandoleros por el régimen de Franco, también decaía en Galicia.

La primera sesión de las jornadas también contó ayer con la ponencia de Dionisio Pereira, que habló de la red de evasión de antiguos combatientes de la República que funcionó en el norte de Portugal, y Eliseo Fernández, que trató sobre la guerrilla en la sierra de Courel.

Las jornadas continúan este domingo en la Casa del Parque de Carucedo con las ponencias sobre la arqueología y las fosas de la guerrilla a cargo de Carlos Tejerizo-García, Xurxo Ayán y Laura M. Panizo. Nuevas líneas de investigación sobre unos hombres que hace ochenta años se reunían en un insólito congreso clandestino de luchadores antifranquistas en Ferradillo.

https://www.diariodeleon.es/articulo/bierzo/ochenta-anos-primer-aliento-guerrilla-ferradillo/202212110333332284231.html

 

El último guerrillero antifranquista de 97 años que vivió el terror y sorteó la muerte

El último guerrillero antifranquista de 97 años que vivió el terror y sorteó la muerte

 

El antiguo guerrillero antifranquista Francisco Martínez López, El Quico, en la terraza del piso donde vive en El Campello (Alicante). Eduardo del Campo
 

 

https://www.elespanol.com/castilla-y-leon/region/valladolid/20221211/ultimo-guerrillero-antifranquista-vivio-terror-sorteo-muerte/724677735_0.html

Valladolid, 11 diciembre 2022

Quico visitará la próxima semana Castronuño y Valladolid para contar toda su experiencia de lucha activa dentro de la resistencia armada antifranquista.

Alvar Salvador


Francisco Martínez López vive ahora en paz, a sus 97 años. Nacido en Cabañas Raras, un municipio ubicado en la comarca del Bierzo con una población de más de 1.000 habitantes, reside ahora en El Campello (Alicante) pero creció y consiguió sobrevivir durante una niñez que estuvo rodeada de violencia.
 

Una violencia que saca ahora a la luz en su libro ‘Caminos de Resistencia’ en el que detalla su tiempo en la Segunda Agrupación del Ejército Guerrillero de León-Galicia entre los años 1947 y 1951. Las torturas y asesinatos que sufrieron sus parientes y los distintos hombres y mujeres a manos de las fuerzas falangistas durante la dictadura y los movimientos dentro del Partido Comunista. En esas páginas cuenta mucho más que nos hace ser conscientes de lo complicados que han sido sus 97 años.
 

Quico ha centrado su vida en recuperar la memoria de la resistencia al franquismo y a difundir toda la actividad de las guerrillas en nuestro país. Visita la provincia de Valladolid para contar toda su historia en Castronuño, este lunes 12 de diciembre, y en la ciudad del Pisuerga un día después, el 13 del mismo mes.
 

Una dura infancia


Nuestro entrevistado vino al mundo el 1 de octubre de 1925. Nació en un pequeño pueblo leonés situado a escasos cuatro kilómetros de Ponferrada: Cabañas Raras. Fue testigo, pero también protagonista, de los años más duros y espantosos de la historia moderna de España con la Guerra Civil y el Franquismo como protagonistas.
 

El comienzo de la Guerra Civil fue un trauma muy grande para la juventud y para todos ellos. Se implanta el terror, se ve el terror por las calles cuando estábamos muy ilusionados por vivir en la libertad de la República. Se instaura ese terror, los asesinatos, la muerte y las torturas”, nos explica el último guerrillero antifranquista.
 

Su vida la marca el golpe de Estado de los sublevados liderados por el general Franco, el 18 de julio de 1936. Explica que los rebeldes triunfan en León el 20 de julio. Los años posteriores fueron de terror y de una resistencia callada. Eran sus padres los que acogían en casa a los de izquierdas que huían y a los que los franquistas buscaban para detener, y en muchos casos, asesinar para acabar en las cunetas, en las fosas comunes. Explica además que “los jóvenes teníamos la sensación de que estábamos en clandestinidad. Con el fin de ayudar a nuestros mayores a escapar de la represión”.


Francisco Martínez López, El Quico, en el salón del piso donde vive en El Campello (Alicante). Eduardo del Campo


Cuando finaliza la guerra, en 1939, Quico tenía 14 años. Se había acabado ya la esperanza de que la República continuara. Muchos de los jóvenes que habían ayudado a escapar a los mayores del terror franquista continuaron con esta actividad y se fueron organizando, poco a poco.
 

Desde joven en la resistencia armada antifranquista y herido en combate

 “Estuve implicado desde los 14 años en el movimiento guerrillero. Cuando me descubre la Policía, en el año 1947, me incorporo a la Guerrilla Armada en El Bierzo. Teníamos muchas zonas y llegábamos hasta Portugal pasando por Ourense, Lugo, y parte de León y Zamora”, confiesa Francisco, echando la vista atrás.
 

Respecto a esta etapa de enlace con la guerrilla, siendo miembro del Servicio de Información Republicano (SIR) entre los años 1944 y 1947, confiesa que recuerda como, cuando trabajaba de ayudante en el laboratorio de la Minero-Siderúrgica de Ponferrada, se percató de que llegaba los policías preguntando por un guerrillero. Quico avisó al prófugo y se fue hacia la montaña. Se trataba de un minero que había sido anarquista y después se hizo falangista.
 

En septiembre de 1947, al conocerse que los agentes lo buscaban al ser enlace, nuestro entrevistado pasó a la clandestinidad como guerrillero. Se armó junto con una agrupación que estaba controlada por el Partido Comunista. La galaico-leonesa.
 

Quico nos confiesa que el Franquismo “acabó con unos parientes suyos”. Además, explica que su padre “tuvo que estar huido durante una temporada” y que “recuerda cuando los falangistas mataban a vecinos suyos”, sumiendo de dolor las calles.
 

Además, nos explica que en la clandestinidad tuvo varios combates. Algunos fueron favorables y otros no porque murieron compañeros, explica. La cercanía de la muerte era constante. En 1949, el 24 de febrero, en una emboscada de la Guardia Civil en Ocero, también en la comarca del Bierzo, queda patente. Asegura que le atravesaron un brazo y murieron dos de los siete compañeros que iba.


Francisco Martínez López, a la derecha, con sus hermanos, entre ellos Antonio, en el centro, que fue torturado dos veces.

 

Exilio en Francia desde 1951 y hasta 1975, cuando muere Franco

 

En 1951, el 26 de enero, tuvieron se produjo otro enfrentamiento en la aldea de Corporales, en la comarca leonesa de La Cabrera. “Era un 24 de febrero. Solo éramos cuatro guerrilleros frente a decenas de guardias y policías que nos cercaban. Es un capítulo que está en los libros de los historiadores. Nosotros escapamos ilesos y por parte de ellos se registraron varias bajas, se habla de tres o cuatro”, explica.
 

Todo después de un día de enfrentamientos y de que, al entrar la noche, burlaran el cerco para escapar ilesos. Los municipios aledaños se hicieron eco de esta gesta que supuso una mínima victoria moral en un conflicto, eso sí, que acabarían perdiendo con el triunfo del Franquismo.
 

En 1951 tuvo que huir para exiliarse en Francia, donde consiguió ser refugiado político. No sería hasta la muerte del dictador, en el 1975, cuando volvería a España, y difundiera la memoria del movimiento guerrillero junto con otros compañeros y coincidiendo con la legalización del Partido Comunista para difundir toda la actividad de las guerrillas en nuestro país.
 

“Celebramos la muerte de Franco. Yo aún me encontraba en Francia. Recuerdo hacer una intervención en la televisión francesa para hablar de la muerte del dictador. Fue una gran alegría. Todas nuestras esperanzas anteriores se veían compensadas con el fallecimiento del dictador”, asegura Francisco Martínez López.
 

Investigar y divulgar toda una vida de aprendizaje

 

Desde que llegara a suelo español tras la muerte de Franco, en 1975, se dedica a divulgar e investigar la historia de la guerrilla antifascista y antifranquista y a inculcar, entre los jóvenes, un mensaje de concordia. Sigue siendo miembro del Partido Comunista, sin cargo de responsabilidad orgánica y afirma que no ha cumplido con su objetivo.
 

Asegura que piensa que todavía no he logrado lo que buscaba poque pasa por ser un trabajo constante de sensibilización de la sociedad. “Yo solo no puedo recuperar el verdadero equilibrio de una sociedad democrática. Tiene que ser una opción popular, de la sociedad. Solo doy ese punto de vista”, añade convencido.
 

Sobre la nueva Ley de Memoria Democrática, afirma que “es muy timorata y se queda en lo formal” y añade que en toda España “quedan muchos lugares con fosas comunes” y pide una condena explícita para los “criminales que asesinaron durante el Franquismo”. Llama también a que los pequeños estudien en las escuelas, con la verdad por delante, lo que ocurrió en este periodo negro de la historia española.
 

Visita a Castronuño y Valladolid en busca de una sociedad más democrática

 

Francisco Martínez estará en la provincia de Valladolid este lunes y martes. Presentará su último libro en Castronuño el día 12 de diciembre en el Salón Cultural, desde las 20.00 horas y un día más tarde en la capital vallisoletana, también desde las 20.00 horas, en la sede de Izquierda Unida que se ubica en la calle Jardines 1. En estos dos lugares, nuestro entrevistado asegura que quiere “difundir el contenido de su libro” en busca de una sociedad más democrática.
 

“Me gustaría que el futuro fuera como he querido toda mi vida. De libertad absoluta de las personas. Que todas tengan acceso a la cultura, sin reservas, y que sea gratuita para todos. Me gustaría tener una sociedad más equitativa, libre y democrática. También más colectiva. Que no se piense en unos pocos por encima de los demás”, finaliza.
 

Lo hace Quico, el último guerrillero antifranquista de 97 años que vivió el terror y sorteó a la muerte.


Portada del libro de Francisco Martínez López, El Quico, donde aparece en una foto de 2002.

 

https://www.elespanol.com/castilla-y-leon/region/valladolid/20221211/ultimo-guerrillero-antifranquista-vivio-terror-sorteo-muerte/724677735_0.html 

 

 

lunes, 31 de octubre de 2022

Acto de homenaje a las víctimas del franquismo

Acto de homenaje a las víctimas del franquismo 




Quico recibe el reconocimiento institucional en el día de recuerdo y homenaje a todas las víctimas del golpe militar, la Guerra y la Dictadura, representado por su sobrino que recibió el documento en nombre de Quico de manos del Presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el Ministro de la Presidencia, Félix Bolaños. 

En el acto también se homenajeó a otras 19 víctimas, entre las cuales: Julián Grimau, Willy Meyer, el único superviviente de la matanza de atocha, el último militar de la UMD, las Trece Rosas.

 





Palabras de Quico para este acto, aunque no pronunciadas en el mismo: 

"Me es grato saludar las Instituciones de Memoria Democrática. A nuestro Presidente de Gobierno, avalando el proceso de reconocimiento de las víctimas del franquismo.

Justicia y Reparación, que aunque tarde, puede ser el inicio de consolidar el Estado Dermocrático y restablecer los Derechos Humanos violados por el franquismo que tantos sufrimientos impuso a España durante Cuarenta años.

Espero que la Nueva Ley de Memoria contemple la verdad histórica y refuerce los cimientos del Estado de Derecho, sin discriminación ni exclusivas.

Reciban mi fraternal solidaridad con esta iniciativa.

Francisco Martínez Lopez (Quico)"