martes, 10 de febrero de 2015

El Partido Comunista fue injusto con Enriqueta Otero, una gran luchadora


«El Partido Comunista fue injusto con Enriqueta Otero, una gran luchadora»

Quico logró escapar a Francia en los años cincuenta pero no todos sus compañeros pudieron

ANTÓN GRANDE
Lugo, 08 de febrero de 2015. Actualizado a las 05:00 h.



Francisco Martínez, Quico, entró a formar parte de la guerrilla antifranquista en 1947, aunque desde aproximadamente los diez años ya formaba parte de los enlaces. Ahora, a punto de cumplir los 90 años, hace recuento de lo que fueron aquellos años de lucha contra la dictadura pero también de esperanza en la respuesta que podrían dar los aliados al ganar la Segunda Guerra Mundial.

-¿Fue tan romántica la resistencia guerrillera como se pintó?

-Es difícil responder porque hay de todo, desde los que exaltaron el heroísmo hasta que nos trataron de bandoleros. Lo que sí había era un activismo profundo de compromiso y con los compañeros. Puede parecer muy romántico; pero lo pasamos mal, con enfrentamientos con la guardia civil, con muertos o con el exilio.

-¿Llegó a haber tantos infiltrados como se dice?

-Alguno hubo, pero no fueron muchos. Los problemas surgieron más con otros compañeros porque nosotros sabíamos cómo había que luchar en Galicia y cuando después de finalizar la guerra mundial, llegaron cuadros del PCE, traían ideas de lucha como la realizada en Francia y aquí no era lo mismo. Hubo, eso sí, algunos infiltrados de la policía, pero no llegaron a tener poder dentro de la agrupación guerrillera.

-¿Cómo fue el papel de la mujer?

-El papel de la mujer en la guerrilla ha sido muy importante y, sin embargo, es la gran olvidada, ya que de ellas se olvidan hasta los historiadores, a pesar de jugar un papel fundamental, tanto en los enlaces, como Carmiña de Montefurado, Carmen de Villamartín o la lucense Manuela Sánchez, que fueron torturadas, violadas y asesinadas, sin olvidarse de las mujeres que pertenecían a los grupos guerrilleros.

-¿Cómo se surtían de armamento y propaganda?

-La propaganda la hacíamos con máquinas de escribir, salvo Mundo Obrero, que nos lo enviaban. Por lo que se refiere al armamento, fuimos a Asturias porque los mineros habían guardado armas en abundancia y luego nos surtíamos de las que le cogíamos a la Guardia Civil. En 1951, tuvimos un duro enfrentamiento con las fuerzas; y al escapar, nos topamos con un guardia muerto, al que arrebatamos el naranjero. También desde Portugal nos llegaban algunas, porque el PCE no nos dio ni armas ni dinero.

-Enriqueta Otero fue para unos una heroína y para otros una luchadora floja. ¿Qué opina?

-El Partido Comunista fue injusto con Enriqueta Otero, muy luchadora y con un carácter muy firme. Fue olvidada porque se dijo que tras ser herida, cantó ante la policía y detuvieron al partido en Lugo; pero aunque así fuese, hay que saber la capacidad que cada persona tiene para superar el dolor cuando la torturan y ella, probablemente, no lo resistió.

-¿Quién dio la orden de retirada a Francia al ver la lucha perdida?

-Nadie nos dio orden alguna. Fue un acuerdo tomado entre los últimos guerrilleros que quedábamos, porque vimos que había que escapar pues las cosas se ponían mal y corríamos peligro de muerte, por lo que decidimos emprender la marcha hacia Francia, que, por cierto, estuvo llena de peligros.

-Que guerrilleros como Pinche o Piloto se negasen a la retirada, ¿no fue contraproducente?

-Estos compañeros tenían mucho apoyo en los pueblos y aldeas. Eran de nuestra agrupación, y no se atrevieron a marchar, pensando que el régimen de Franco iba a durar poco. No tenían sentido del bandolerismo; pero al quedarse aquí, ya no eran guerrilleros, sino que actuaban por supervivencia porque si se entregaban, les esperaba la muerte o muchos años de cárcel..

«Nos sentimos traicionados por las fuerzas democráticas»

«No solo nos sentimos olvidados, sino traicionados por los partidos democráticos con el acuerdo al que llegaron en la Transición. Hasta el punto de que los muertos y los que hemos luchado en el monte contra la dictadura seguimos siendo delincuentes. Es cierto que de vez en cuando algunos organismos internacionales denuncian que en España siguen sin perseguirse los crímenes de lesa humanidad, pero las fuerzas democráticas de este país siguen sin tomar nota, y en los libros de texto no se habla para nada de la lucha antifranquista ni se clarifica la historia durante la dictadura», relata Martínez.

-¿Cuál ha sido el momento más duro y el más feliz de su vida como guerrillero?

-El más alegre, cuando me vi libre al llegar a Francia, porque el paso hasta allí fue muy complicado. El momento más duro, el último combate con las fuerzas policiales, que duró 14 horas. Éramos cuatro guerrilleros y un gran número de guardias civiles, que incluso traían un mortero y quemaron dos casas para rodearnos y capturarnos. Fue en Corporales (León), y vimos que íbamos a morir, aunque pensamos que teníamos que hacerlo con dignidad. Al final, logramos salir a tiros vivos los cuatro.


viernes, 30 de enero de 2015

El álbum de Juliette

El álbum de Juliette


Juliette Ténine, voluntaria de la 14 Brigada Internacional y resistente FTP contra el nazismo.

En abril 1937, Juliette Ténine se incorpora a las Brigadas Internacionales. Trabaja con el servicio sanitario de la Brigada 14.

Las fotografías del álbum de Juliette han sido tomadas por René Dumont, cirurjano de la 14 Brigada Internacional (D.R.).
Las otras fotografías pertenecen a las colecciones de la BDIC. (D.R.).

Agradecimientos: Julietta Solis; Nadia Michel; Marie Sanchez-Monroy; Marie-France Corbellon; Les enfants de Luis Bonet; Periódico L'Humanité; Instituto Polonais; Hieronima Pawelska; Henri Maler; BDIC; Thérèse Blondet-Bisch; Sonia Combe; Jean-Jacques Compain; Geneviève Dreyfus-Armand; Fabienne Dumont; Jean-Claude Famulicki; Martine Lemaître; Irène Paillard; Franck Veyron.

Música: Tristan Manouchian.

Traducción: María Sánchez Monroy y Fabiola Rodríguez López.

Una película de Odette Martínez et Jean-Claude Mouton

© BDIC 2002

https://www.youtube.com/watch?v=0KDhECZT3W0&feature=youtu.be

martes, 27 de enero de 2015

L'album de Juliette

L'album de Juliette


Juliette Ténine, ancienne volontaire de la 14 Brigade Internationale et ancienne résistante FTP membre du service B.

Les photographies de l'Album de Juliette son de René Dumont, chirurgien de la 14 Brigade Internationales. (D.R.)

Les autres photographies proviennent des fonds de la BDIC. (D.R.)

Remerciements: Julietta Solis; Nadia Michel; Marie Sanchez-Monroy; Marie-France Corbellon; Les enfants de Luis Bonet; Journal L'Humanité; Institut Polonais; Hieronima Pawelska; Henri Maler; BDIC; Thérèse Blondet-Bisch; Sonia Combe; Jean-Jacques Compain; Geneviève Dreyfus-Armand; Fabienne Dumont; Jean-Claude Famulicki; Martine Lemaître; Irène Paillard; Fabiola Rodriguez; Franck Veyron

Musique: Tristan Manouchian

Un film de Odette Martinez et Jean-Claude Mouton

© BDIC 2002

http://youtu.be/iemTYIlevbk

martes, 2 de diciembre de 2014

La mujer que dedicó el premio a las guerrilleras

HISTORIAS DE LOS VASCOS

La mujer que dedicó el premio a las guerrilleras

LA MADRILEÑA DOLORES CABRA, LA PRIMERA MUJER QUE RECOGE EL PREMIO POZU FORTUNA, RELATA PARA DEIA SUS VIVENCIAS EN LA CÁRCEL Y DURANTE LA CLANDESTINIDAD
UN REPORTAJE DE IBAN GORRITI - Domingo, 30 de Noviembre de 2014 - Actualizado a las 06:02h
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Dolores Cabra, en Durango, durante la presentación del libro del guerrillero Francisco Martínez, ‘Quico’.
Dolores Cabra, en Durango, durante la presentación del libro del guerrillero Francisco Martínez, ‘Quico’. (Iban Gorriti)
Vista:
  • Dolores Cabra, en Durango, durante la presentación del libro del guerrillero Francisco Martínez, ‘Quico’.
DOLORES Cabra ha hecho historia al ser la primera mujer que ha recogido el premio del Foro Pozu Fortuna de Turón (Mieres, Asturias). Hasta la fecha se había entregado a las manos de cinco hombres: Gregorio Dionis, presidente del Equipo Nizkor; el exjuez Baltasar Garzón, el profesor Viçens Navarro, el expreso Marcos Ana y el diputado de ERC, Joan Tardá. Ahora bien, la secretaria general de AGE, Archivo de Guerra y Exilio, puso una condición para hacerlo suyo: recibirlo “en nombre de todas las mujeres antifascistas de ayer, hoy y siempre”. No quería un galardón a su trabajo de memoria y compromiso si no era acompañado de la mención de todas ellas, “las que ya no tienen voz pero nos dejaron su legado y las que siguen en el camino de la historia y la memoria democráticas”, razonaba a DEIA el pasado martes 25-N, Día internacional para la eliminación de la violencia hacia las mujeres.
Cabra guarda una conexión muy estrecha con Euskadi. Sus contactos con Euskal Herria nacieron desde que su amiga Josune, con quien vivía en Madrid durante la clandestinidad, fue destinada como maestra al País Vasco. “Iba a verla a menudo y me enamoré del país. A través de su compañero Jesús Naberán conocí a gran número de personas interesantísimas que me dejaron profunda huella, como el inolvidable Bittor Kapanaga, Aita Barandiaran, Jon Irazabal, Amezaga, Xabier Amuriza... con quienes compartí un proyecto cultural fascinante que no llegó a materializarse por quiebra de una editorial donostiarra, y tantísimas otras cosas”, evoca esta mujer que el pasado marzo estuvo en Durango dando una charla junto al guerrillero Quico, dentro de la programación conmemorativa del bombardeo de Durango, organizada por Gerediaga Elkartea.
Dolores Cabra nació en Madrid, en 1952. Vivía con su abuela materna, su padre republicano y su madre humanista y culta. “Recuerdo los animales que mi madre recogía del abandono en aquellos duros años. Me he criado entre animales y plantas. Soy una tenaz defensora de sus derechos y estuve siempre contra la tortura”, agrega. Nunca pisó a un colegio de monjas. Sus primeros pasos en la escuela los dio bajo la tutela de una maestra deportada, Doña Cecilia. Prosiguió sus estudios en el colegio Casa Escuela, mixto, donde vivió sus “primeros amores románticos”. Después recaló en el instituto Beatriz Galindo, en el que ya entró desde la clandestinidad. Uno de los episodios más sonados de su vida llegaría con su detención por repartir propaganda contra los últimos fusilamientos decretados por el régimen franquista. La encarcelaron en Yeserías. “Tenía 23 años y nunca pude imaginar, a pesar de mis militancias clandestinas desde hacía años, el horror que se mascaba y se padecía en aquella terrible DGS. Me cayeron 6 años y un día con la ley antiterrorista, de los que sufrí dos meses por no tener delitos de sangre. Salí el 28 de octubre de 1975, es decir, menos de un mes antes de la muerte del dictador”, rememora.
En la cárcel coincidió con un gran número de mujeres del FRAP, entre ellas las dos condenadas a muerte, María Jesús Dasca (20 años) y Concha Tristán (23 años), “brutalmente torturadas y fallecidas las dos, tan jóvenes”. También coincidió con las compañeras de los detenidos en Carabanchel condenados a muerte. “Allí estábamos todas en esos días de negro terror, las de Terra Lliure, de LCR, MCE, PT, CC.OO.… Y allí vivimos ese fatídico día de los fusilamientos”, lamenta.
Ligada al sindicato CC.OO., trabajó en fábricas químicas y del metal, y al mismo tiempo estudiaba. Así transcurrió su vida desde 1970 hasta 1980. Se diplomó en Archivonomía, Biblioteconomía y Documentación. Comenzó sus trabajos en el Archivo de Protocolos de Madrid, en el que realizó una Guía de Trazas y Dibujos del siglo XVII. Trabajó en varios catálogos en colaboración con la Biblioteca Nacional, codirigió dos editoriales, y tiene una veintena de publicaciones, entre ellas Los Borbones en Pelota. En 1996 fue la secretaria de la Coordinadora del Homenaje a las Brigadas Internacionales, siendo Santiago Álvarez presidente.
En 1997 fundó la Asociación para la creación del archivo de la Guerra Civil, las Brigadas Internaciones, los Niños de la Guerra, la Resistencia y el Exilio (AGE). En 1998 organizó y coordinó el Congreso Internacional sobre el exilio español, celebrado en la Residencia de Estudiantes de Madrid, y también la Caravana de la Memoria que recorrió el Estado -también llegó a Euskadi- “demandando el reconocimiento jurídico de las víctimas del franquismo”, enfatiza. A lo largo de los últimos años ha participado en numerosos encuentros de ámbito estatal e internacional sobre derechos humanos. “Dedico mi tiempo y esfuerzo a rescatar archivos en situación de riesgo mediante un acuerdo con el Arxiu Nacional de Catalunya, en cuya sede se depositan, digitalizan, conservan y están a disposición de la investigación pública”, explica.
PREMIO El galardón Pozu Fortuna nació con el objetivo de distinguir a las personas o entidades que se esfuerzan “por conseguir un mundo más libre, fundamentado en la paz y la concordia, y también como homenaje a las víctimas del franquismo”. Cabra asiente: “Este enclave tiene el penoso honor de ser uno de los puntos negros de la represión falangista. Los historiadores aseguran que es imposible cifrar el número de cuerpos arrojados al trágico pozo turonés, que desde hace unos años se ha convertido en un lugar de peregrinación para el recuerdo”, ilustra.
Pasado, presente y... ¿cómo ve Dolores el futuro? ¿Ha perdido España una ocasión única para que el PSOE obviara los Pactos de la Moncloa y se hubiera mantenido republicano antimonárquico? “La situación en estos tiempos es fascinante desde el punto de vista político. Por fin parece que podemos romper el bipartidismo y activar las redes y los canales de opinión y reivindicación ciudadanas. Desde el punto de vista de la vida cotidiana y cómo afecta en esta la economía y la corrupción me parece que es como si estuviéramos sumergidos en aguas procelosas y oscuras que dejan huella profunda y resultados negativos por la quiebra de valores, y desde el punto de vista de los derechos humanos, la anulación de la justicia universal pone al borde del precipicio el sentido de lo justo que caracterizó a este país desde la llegada de la democracia, que sigue estando en deuda con las víctimas del franquismo y sin reconocimiento para los últimos soldados de la República: el movimiento guerrillero antifranquista”, concluye.

martes, 28 de octubre de 2014

Memoria Histórica celebra un acto de desagravio a las víctimas del franquismo. Faro de Vigo

Memoria Histórica celebra un acto de desagravio a las víctimas del franquismo

Poetas, historiadores y músicos participan en un recital por la "Memoria, Xustiza e Dignidade"

28.10.2014 | 01:56
Memoria Histórica celebra un acto de desagravio a las víctimas del franquismo
Memoria Histórica celebra un acto de desagravio a las víctimas del franquismo
La Asociación pola Recuperación da Memoria Histórica de Marín celebró el pasado fin de semana un acto por la "Memoria, Xustiza e Dignidade", tras los atentados perpetrados contra el monumento situado en el lugar de Cruz da Maceira. Además de una ofrenda floral en este símbolo de la represión, se desarrolló un acto en el Multiusos de la Plaza, en el que intervinieron Enriqueta Otero, presidenta del colectivo, la profesora Ana Acuña que leyó un manifiesto, además de celebrarse un recital poético musical, en el que intervinieron varias personas del ámbito social, artístico e musical, como Alba Méndez, Ana Acuña, Carmen Blanco, Claudio Rodríguez Fer, David Iglesias, Felipe Rea, Laura Romero, Lucia Novas, Mardeafora, Mini e Mero, Pepe Cáccamo, Samu Acuña, Marina Quintillán, Lía y Pepe Álvarez.
La asociación agradeció la participación de todos los que colaboraron con esta iniciativa en desagravio a las víctimas de la represión franquista. La presidenta, Enriqueta Otero, destacó la satisfacción del colectivo por la "masiva asistencia" al acto, lo que supuso "una clara y rotunda manifestación de repulsa a los atentados perpetrados contra el monumento de Cruz da Maceira, así como también hacia las pintadas realizadas en diferentes lugares de Marín y entorno, de clara apología del fascismo".
"Queremos destacar y agradecer de manera especial la presencia de Francisco Martínez Quico, guerrillero antifranquista y de Fernanda Cedrón, nieta del guerrillero conocido cómo Gardarríos, testigos directos de aquella barbarie pero también personas transmisoras incansables de esperanza y de restitución de nuestra memoria", añadió Otero.

domingo, 12 de octubre de 2014

Ahora soy guerrillero contra el olvido

Entrevista

´Ahora soy guerrillero contra el olvido´

Francisco Martínez Quico celebró en Zarandona el segundo cumpleaños de los Yayoflautas

12.10.2014 | 00:37
´Ahora soy guerrillero contra el olvido´
´Ahora soy guerrillero contra el olvido´
La Guerra Civil española terminó oficialmente en 1939, pero no para todos. Multitud de hombres y mujeres, declarados contrarios al gobierno que se instauró después del golpe de estado militar –o simplemente sospechosos de serlo-, tuvieron que escapar a la represión por la vía del exilio o del monte, desde donde lucharon por defender la II República. Surgió así la figura del opositor al franquismo, del guerrillero, o del 'maquis', que luchó en la clandestinidad para devolver la democracia al pueblo. Francisco Martínez López 'Quico', de 86 años, fue uno de los guerrilleros que protagonizó este periodo histórico y ayer celebró el segundo aniversario de los Yayoflautas de Murcia en la Asociación de Vecinos de Zarandona.
Francisco abrazó desde muy pequeño el apego a la República y la causa de los trabajadores. Sus padres, campesinos, eran reconocidos socialistas y su casa, ubicada en la región del Bierzo, sirvió de enlace y refugio para muchos de los que fueron compañeros suyos más tarde.
«El régimen nos hizo madurar deprisa y con diez años ya espiaba los movimientos de la Guardia Civil para avisar a 'los del monte'», contó.
Después de ser delatado por un falangista, entró a prestar servicio a la Guerrilla en 1947 («allí elegías entre la vida o la muerte porque sabías que si te descubrían era el final») y permaneció en ella hasta 1951. Durante estos años sufrió la pérdida de amigos, supo de las torturas a las que eran sometidos los detenidos, pero también aprendió valores que «no están presentes hoy en día en nuestra sociedad».
«La Guerrilla fue una iniciativa de abajo, del pueblo, y allí aprendimos a convivir comunistas, anarquistas, socialistas y gente sin afiliación, porque teníamos un mismo objetivo: derrocar la dictadura». Además, fue testigo del empoderamiento de las mujeres, «que realizaron un papel imprescindible, como enlaces y como luchadoras, muy a pesar de los nazis».
Cuando se terminó este periodo Quico tuvo que exiliarse a Francia, de donde regresó, «sin identidad», en 1976. Ahora, sigue siendo guerrillero, pero ya no contra Franco, sino contra el olvido, «porque en España se ha querido silenciar todo lo que ocurrió entonces y la historia que conocemos es la que contó Franco». «Aún no nos han pedido perdón».